Lupus Eritematoso Sistemico

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad inflamatoria crónica de origen autoinmune, con predilección marcada por el sexo femenino, capaz de afectar a múltiples órganos y sistemas: la piel, las articulaciones, los riñones, los pulmones, el sistema nervioso, las serosas, el tubo digestivo y el sistema cardiovascular. Esta capacidad de afectar a órganos tan diversos es lo que lleva a describirlo, en la literatura médica, como el paradigma de las enfermedades autoinmunes sistémicas.

Qué falla en el sistema inmunitario

Las personas con lupus desarrollan una amplia variedad de alteraciones inmunológicas, entre las que destacan los anticuerpos antinucleares (ANA) —anticuerpos dirigidos contra componentes del propio núcleo celular—, junto con otros autoanticuerpos más específicos que ayudan a confirmar el diagnóstico y, en algunos casos, a predecir qué órganos tienen más probabilidad de verse afectados en cada paciente.

Un curso variable e impredecible

El lupus se caracteriza por un curso crónico con brotes (exacerbaciones) y periodos de remisión, cuya frecuencia e intensidad varían enormemente de una persona a otra. Aunque las causas de fondo —tanto de la enfermedad en general como de esta variabilidad individual— siguen sin conocerse por completo, se ha propuesto una combinación de factores genéticos, hormonales y ambientales (entre ellos, ciertas infecciones virales y la exposición a la luz ultravioleta) como desencadenantes en personas predispuestas.

Un pronóstico que ha mejorado sustancialmente

Aunque no existe todavía un tratamiento curativo, el pronóstico del lupus ha mejorado de forma notable en las últimas décadas gracias a los avances en su diagnóstico precoz, al mejor control de la actividad inflamatoria mediante tratamiento inmunosupresor e inmunomodulador, y a una vigilancia más estrecha de la afectación renal —la manifestación con mayor impacto potencial sobre la supervivencia a largo plazo—, lo que ha permitido que la mayoría de los pacientes lleven hoy una vida considerablemente más próxima a la normalidad que hace pocas décadas.