Internet2 es el nombre de un consorcio sin fines de lucro creado en 1996 por un grupo de universidades estadounidenses —originalmente unas 130— con el objetivo de desarrollar una red de nueva generación, separada de la Internet comercial, orientada específicamente a la investigación, la ciencia y la tecnología.
Por qué se creó una red separada
A mediados de los años noventa, la Internet comercial ya mostraba las limitaciones propias de una red diseñada para un uso masivo y heterogéneo: ancho de banda compartido de forma poco predecible, prioridades orientadas al tráfico comercial y dificultad para experimentar con aplicaciones que exigían capacidades muy superiores a las disponibles en la red pública. Internet2 se planteó como un “laboratorio” a gran escala, con infraestructura de alto rendimiento, en el que universidades y centros de investigación pudieran desarrollar y probar aplicaciones y protocolos que la Internet convencional de la época no podía soportar, con la intención explícita de transferir después esas innovaciones al sector privado y a la red pública en general.
Un proyecto que sigue en funcionamiento
A diferencia de otros proyectos de red experimental de la misma época, Internet2 no se limitó a una fase piloto: sigue operando hoy como consorcio, con una comunidad de varios miles de organizaciones —universidades, laboratorios, agencias gubernamentales y empresas— y una infraestructura de fibra óptica propia que ha ido actualizándose de forma continua, alcanzando en sus tramos más recientes velocidades de varios cientos de gigabits por segundo. La red da soporte hoy a transferencias masivas de datos científicos, colaboración internacional en proyectos de investigación y aplicaciones que siguen requiriendo un ancho de banda y una fiabilidad muy superiores a los de la Internet comercial estándar.
Su influencia en la Internet que usamos hoy
Buena parte de las tecnologías y protocolos de red que hoy se dan por sentados en la Internet comercial —desde técnicas de gestión de tráfico hasta estándares de videoconferencia de alta calidad— fueron probados por primera vez a gran escala en redes de investigación como Internet2, antes de su adopción generalizada. Es, en ese sentido, un ejemplo de cómo la infraestructura experimental de investigación puede terminar transformando la tecnología de uso cotidiano años o incluso décadas después.
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