George Berkeley (1685-1753) fue un filósofo y clérigo irlandés, considerado el fundador de la corriente idealista dentro de la tradición empirista inglesa. Nacido en el condado de Kilkenny, Irlanda, estudió en el Trinity College de Dublín, donde llegó a formar parte del claustro docente en 1707.
La tesis central: esse est percipi
Berkeley sostenía que no se puede concebir de forma coherente que la materia exista con independencia de una mente que la perciba. Para él, hablar de «objetos materiales» que existen al margen de toda percepción es, en el mejor de los casos, una afirmación sin contenido verificable. Los fenómenos que llamamos «sentidos» solo pueden explicarse, según su sistema, suponiendo la existencia de una mente divina que produce de forma continua y ordenada esas percepciones en la mente humana —lo que explica por qué el mundo percibido mantiene una regularidad estable incluso cuando ninguna persona en particular lo está observando en un momento dado.
Sus dos obras principales
- Tratado sobre los principios del conocimiento humano (1710): la exposición sistemática original de su idealismo inmaterialista.
- Tres diálogos entre Hilas y Filonús (1713): al no lograr que su primera obra convenciera al público general, Berkeley reformuló sus mismos argumentos en forma de diálogo filosófico —un género más accesible—, con Filonús defendiendo su posición frente a las objeciones planteadas por Hilas.
Su lugar en la historia de la filosofía
Berkeley ocupa una posición singular dentro del empirismo inglés: comparte con Locke y Hume el punto de partida de que todo conocimiento procede de la experiencia, pero a diferencia de ellos extrae de esa premisa una conclusión metafísica radical —el idealismo inmaterialista— que ninguno de los otros dos empiristas clásicos sostuvo. Esta combinación de empirismo metodológico e idealismo metafísico es lo que hace de su obra un punto de referencia obligado en cualquier estudio sobre los límites del conocimiento sensible.
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