Una onda es una perturbación que se propaga a través de un medio material —o, en el caso de las ondas electromagnéticas, incluso a través del vacío—, transportando energía de un punto a otro sin que la materia del medio se desplace de forma permanente junto con ella. Pese a la naturaleza muy distinta de los fenómenos que pueden originar una onda, todas comparten un comportamiento matemático semejante: se pueden describir con las mismas magnitudes de frecuencia, longitud de onda y amplitud, independientemente de si se trata de una onda sonora, una onda en el agua o una onda electromagnética.
El sonido como onda mecánica
El sonido es un tipo particular de onda mecánica: solo puede propagarse a través de un medio material —aire, agua, sólidos— que sirva de soporte a la perturbación, a diferencia de las ondas electromagnéticas, que se propagan igualmente en el vacío. Esta dependencia de un medio material explica un hecho conocido pero a menudo pasado por alto: en el vacío del espacio exterior, sin atmósfera que transmita las vibraciones, el sonido simplemente no puede propagarse.
Frecuencia, longitud de onda y percepción
La frecuencia de una onda sonora —el número de vibraciones por segundo— determina lo que percibimos como el tono del sonido: frecuencias más altas se perciben como sonidos más agudos, y frecuencias más bajas como sonidos más graves. La amplitud de la onda, por su parte, determina la intensidad o volumen percibido. El oído humano solo es capaz de percibir un rango limitado de frecuencias —aproximadamente entre 20 y 20.000 hercios—, fuera del cual existen tanto infrasonidos como ultrasonidos, inaudibles para el ser humano pero perceptibles por otras especies o detectables mediante instrumentos específicos.
Ondas transversales y longitudinales
Las ondas se clasifican también según la dirección de la vibración en relación con la dirección de propagación: en las ondas transversales —como las ondas en la superficie del agua o las ondas electromagnéticas— la vibración es perpendicular a la dirección en que avanza la onda, mientras que en las ondas longitudinales —como el propio sonido— la vibración se produce en la misma dirección en que la onda se propaga, mediante sucesivas compresiones y descompresiones del medio.
En este sitio