La encefalitis viral es la inflamación del tejido cerebral (el parénquima encefálico) causada por un virus, casi siempre acompañada de cierto grado de inflamación de las meninges. Se distingue de la meningitis pura en que, además de la afectación meníngea, hay compromiso del propio tejido cerebral, lo que se traduce en manifestaciones clínicas neurológicas que van más allá de la cefalea y la rigidez de nuca.
Primaria o secundaria
Se distinguen dos grandes categorías: las encefalitis primarias, en las que el virus infecta directamente el tejido cerebral desde el inicio del cuadro, y las secundarias, que surgen como complicación de una infección viral sistémica que afecta inicialmente a otro órgano.
Agentes causales más frecuentes
En una proporción considerable de los casos no llega a identificarse el agente causal específico. De los casos en que sí se identifica, los enterovirus explican la mayoría; otros agentes relevantes incluyen los arbovirus (transmitidos por artrópodos como mosquitos), el virus del herpes simple —causa de una de las formas de encefalitis viral con mayor gravedad y necesidad de tratamiento antiviral urgente— y, en determinadas regiones, virus específicos de transmisión respiratoria o por artrópodos según la epidemiología local.
Factores que influyen en su aparición
La epidemiología de la encefalitis viral varía según el clima, la región geográfica, el contacto con determinados animales o vectores, las condiciones sanitarias y la cobertura vacunal frente a los virus para los que existe vacuna disponible. Esta variabilidad geográfica es la razón por la que el diagnóstico diferencial de una encefalitis viral debe tener en cuenta siempre el contexto epidemiológico del paciente: viajes recientes, exposición a animales, estación del año y zona geográfica.
Por qué es una urgencia médica
Ante la sospecha de encefalitis viral, el diagnóstico y el inicio del tratamiento de soporte —y, cuando está indicado, del tratamiento antiviral específico— deben ser precoces: el pronóstico depende en gran medida de la rapidez con la que se controla la inflamación cerebral y se previenen sus complicaciones neurológicas.
En este sitio