El organismo humano produce decenas de hormonas distintas, cada una liberada por una glándula endocrina concreta y con un efecto fisiológico específico. Esta página reúne, a modo de referencia, algunas de las más estudiadas en fisiología básica, organizadas por la glándula que las produce.
Hipófisis (glándula pituitaria)
Situada en la base del cerebro, la hipófisis se divide en lóbulo anterior y posterior, cada uno con hormonas propias:
- Somatotropina (hormona del crecimiento): regula el crecimiento óseo y muscular.
- Adrenocorticotropina (ACTH): estimula la producción de hormonas de la corteza suprarrenal.
- Tirotropina (TSH): controla la actividad de la glándula tiroides.
- Foliculoestimulante (FSH) y luteinizante (LH): regulan la función de los ovarios y los testículos.
- Prolactina: estimula la producción de leche materna.
- Oxitocina (lóbulo posterior): estimula las contracciones uterinas durante el parto.
- Vasopresina o hormona antidiurética (lóbulo posterior): regula la retención de agua por el riñón.
Tiroides
Produce tiroxina, que regula el metabolismo basal del organismo —su déficit puede causar bocio o, en la infancia, cretinismo— y calcitonina, implicada en la regulación del calcio junto con las glándulas paratiroides.
Glándulas suprarrenales y páncreas endocrino
Las glándulas suprarrenales producen, entre otras, adrenalina y cortisol, ambas relacionadas con la respuesta del organismo al estrés. El páncreas, a través de los islotes de Langerhans, produce insulina y glucagón, las dos hormonas centrales en la regulación de la glucosa en sangre —tratadas con más detalle en la página sobre el páncreas.
Un sistema de señales, no de órganos aislados
Ninguna de estas hormonas actúa de forma aislada: la propia hipófisis está regulada por el hipotálamo, y muchas glándulas periféricas retroalimentan su actividad hacia el eje hipotálamo-hipofisario. Esta organización jerárquica y de retroalimentación es la que estudia en detalle la endocrinología como disciplina.
En este sitio