La Letra de Cambio

La letra de cambio es un título de crédito mediante el cual una persona (el librador) ordena a otra (el librado) pagar una determinada cantidad de dinero, en una fecha fija, a favor de un tercero (el beneficiario o tomador). Es uno de los instrumentos financieros más antiguos todavía en uso.

Origen histórico

Su origen se remonta al comercio medieval europeo, en particular a las ferias y rutas comerciales italianas de los siglos XII y XIII, donde los mercaderes necesitaban una forma segura de transferir fondos entre ciudades sin transportar dinero físico, con el riesgo que eso suponía en los caminos de la época.

Los sujetos que intervienen

En una letra de cambio intervienen típicamente tres partes: el librador, que emite el documento y da la orden de pago; el librado, que debe aceptar la letra y comprometerse a pagarla al vencimiento (convirtiéndose entonces en «aceptante»); y el tomador o beneficiario, quien recibirá el pago. Es habitual que estos roles se combinen o modifiquen mediante figuras como el endoso, que permite transferir el derecho de cobro a un tercero.

Función económica

Además de servir como medio de pago diferido, la letra de cambio funciona como instrumento de crédito y de financiación a corto plazo: una empresa que la recibe puede descontarla en una entidad financiera antes de su vencimiento, obteniendo liquidez inmediata a cambio de una comisión por el tiempo restante hasta el pago.