Historia del Blackjack y los Naipes

Los naipes y los juegos de cartas de apuesta tienen una historia mucho más antigua y más recorrida geográficamente de lo que suele asumirse, y el propio blackjack —uno de los juegos de casino más extendidos hoy— es el resultado final de varios siglos de variantes de un mismo juego básico, no una invención aislada.

De China a Europa: el largo viaje de la baraja

El consenso histórico sitúa el origen de las cartas de juego en China, con referencias documentadas ya en el siglo IX, desde donde se difundieron hacia Persia y, a través del control mameluco, hacia Egipto. Los fragmentos de cartas mamelucas conservados, fechados entre los siglos XII y XIII, son la evidencia física más antigua que se conserva. Desde Egipto, las cartas llegaron a Europa a través de las penínsulas italiana e ibérica durante la segunda mitad del siglo XIV: la primera referencia documental europea es una prohibición de su uso en Berna (Suiza) en 1367, y su uso generalizado en Europa puede rastrearse con certeza a partir de 1377.

Del «Veintiuno» francés al blackjack

El antecedente directo del blackjack es el Vingt-et-Un («veintiuno»), un juego popular en los salones y cortes de la Francia del siglo XVIII, con el mismo objetivo central que define al blackjack actual: acercarse a un valor de mano de 21 puntos sin sobrepasarlo. El juego gozó de gran popularidad entre la nobleza francesa, incluidos personajes tan conocidos como Napoleón Bonaparte, antes de extenderse a Inglaterra y, más tarde, a Estados Unidos bajo el nombre inglés de vingt-un.

El origen del nombre «blackjack»: un mito y una explicación más probable

Existe una explicación popular, repetida con frecuencia sin verificar, según la cual el nombre «blackjack» surgió porque algunos casinos estadounidenses de finales del siglo XIX ofrecían un pago extra especial cuando la mano ganadora combinaba un as con la jota de picas o de tréboles (ambas negras). El historiador de naipes Thierry Depaulis ha desmentido esta versión: según su investigación, el bono en cuestión se otorgaba por un as con cualquier carta de valor diez, no específicamente por una jota negra. El nombre «blackjack» parece haber surgido en realidad hacia 1899, entre los buscadores de oro de la fiebre del Klondike (1896-1899), que lo tomaron prestado del mineral llamado igualmente «blackjack» (la esfalerita o blenda de zinc), un mineral que solía aparecer asociado a yacimientos de oro y plata. Este es un buen ejemplo de cómo, incluso en la historia de un juego tan estudiado, las versiones más repetidas no siempre son las mejor documentadas.

De salón privado a mesa de casino

El vingt-un/blackjack se popularizó en Estados Unidos a lo largo del siglo XX, y su consolidación como uno de los juegos de mesa centrales de los casinos de Las Vegas a partir de las décadas de 1930 y 1940 lo convirtió en el juego de naipes contra la banca más jugado en los casinos de todo el mundo, posición que mantiene hoy junto a la ruleta como uno de los dos juegos de casino más reconocibles a nivel popular.